UNO
El día más largo de mi vida fue el que le siguió a la entrada anterior, un día de como 54 horas jaja. Estudié como hasta las 5am, dormí dos horas, terminé de empacar, quité las cobijas de mi cama, me fui a desayunar (última comida en Crossroads!), fui al correo a enviarme unos libros, tuve mi primer examen (creo que bien, elegí hacer el ensayo sobre el papel del Estado en países en desarrollo), estudié para el segundo con unos mexicanos y el chavo que estuvo en Irak, tuve el segundo examen (menos bien porque olvidé la palabra "proletariat"), me despedí de Sather Gate, últimos detalles de maletas y salí de mi cuarto, esperé años a otras personas, nos fuimos en metro hacia San Francisco (un desmadre con tanto equipaje), un taxi me dejó como dos cuadras adelante del hostal, arrastré mis maletas por una zona fea de SF mientras llovía, vi "La Dimensión Desconocida" en el hostal, vi a Andrea, traté de dormir en la cama de litera que me tocaba en el cuarto con otras tres mujeres...
DOS
Entonces, qué clase de día ha sido? ésta es, desde luego, la pregunta que usan los escritores como recurso (o eso me dice Sorkin) para echar a andar una historia: what kind of day has it been?
Creo que todavía no sé cómo responder a eso con respecto a Berkeley. Fue raro y emocionante y difícil y divertido y, creo que especialmente, satisfactorio. A reserva de que mis calificaciones resulten en otra cosa me fue bien, y eso me alegra mucho, sobretodo porque sí aprendí y sí me sirvieron mis clases. Claro que conocí gente muy interesante, y me frustra un poco no haber tenido tiempo para conocerlos mejor, pero bueno, así son las cosas. Más que nada, estuve en un lugar único, imposible de describir, que no es para nada como el resto de Estados Unidos y que no se puede capturar en fotos ni en palabras. Caminar por Berkeley, cruzar Sather Gate, tomar clase en Wheeler y Barrows, leer en Doe, Moffit y Morrison Library y luego salir a Telegraph Ave. ; ser parte de Cal es una emoción que no olvidaré nunca.
y como ya dijimos que no se puede describir, me conformo con compartirles algunos detalles elegidos sin mucha planeación:
comida: helados de yogurth en crossroads
bebida: sam adams! y mi jugo de manzana todos los días
bar: Blake's at Telegraph
tienda: urban outfitters
visita: the mission
lugar: Market Street en SnFco y Sather Gate en Berkeley
personas: Suvi, Melissa, Emma, Gabo y mis dos maestros, Kiren Chaudry y Jerome Baggett
lo peor: lo sucio de las residencias
miedo: viajes de ida y regreso
lo más chistoso: vagabunda bañando a sus perros en un edificio donde yo tomaba clases
divertido: la sobremesa en la cafetería
lo más difícil: administrar el dinero
la compra: mi bolsa de Frida Kahlo
soundtrack: escuché mucho "not gonna write you a love song, 'cause you need one..."; KOIT Light Rock, Less Talk; NPR (Public Radio) es mi estación de radio favorita en el mundo y el soundtrack traído de acá se lo debo a Pablo y a Caro.
olor: la peculiaridad del elevador en Ehrman
autor: creo que redescubrí a Weber, y Manuel Pastor para ponerse paranoicos jaja.
animal maldito: ardillas
animal no maldito: osos, claro. go bears!
pendiente: regresar de turista para visitar bien los cafecitos de Berkeley, las librerías, tomar un tour apropiado del campus, subirme a los street cars de SF y ver más, más, más de la bahía!

en fin. muchas gracias por leer y comentar y acompañarme. Me han preguntado un par de veces en estos días si extrañé mucho. Pues no sé, jaja casi no hubo tiempo. Más que nada creo que lo difícil en estos casos es pasar por experiencias tan importantes sin poder compartirlas. Y aunque, como platicaba ayer con Adalito, es raro saber que nunca entenderán ni sentirán Berkeley como yo lo sentí, este blog ayudó mucho.
ahora sí, como me decía mi padre hace unos días, se acabó una aventura que llevaba mucho tiempo planeando, que implicó el trabajo de muchas personas y que marcó una de dos grandes metas en este 2008. Ya post-berkeley queda preguntarse, con miras a la graduación (esperemos) en diciembre, pensando en lo que haré con lo que me traje de Berkeley, en la mejor tradición sorkinesca:
What's next?





